¿Qué enseña la Biblia sobre “maldiciones generacionales”?

Dr. Juan Stam

Una de las muchas novedades teológicas de nuestra época es la doctrina de “maldiciones generacionales”, que enseña que una persona puede nacer bajo una sentencia de castigo (“maldición”) por pecados que cometieron sus antepasados. A menudo esa maldición se entiende en términos mágicos como un maleficio, con una especie de hechicería santa. Así resulta que uno puede nacer cargando la maldición de sus padres, abuelos o hasta bisabuelos. Y como la humanidad es bastante pecadora, sería de suponer que muy pocas personas hayan nacido sin alguna maldición a cuestas.

 Entre los que más han predicado esta doctrina, en forma muy elaborada, son los pastores Edwin y Ana Lucía Orozco del programa “DiosTV”. Afirman que esa maldición queda en el esperma y el óvulo que forman el feto, por lo que hay reemplazar el ADN del pecado con el ADN de Dios. Otro aspecto de esta enseñanza es el concepto de la iniquidad como la corrupción interna que trae maldición generacional. En palabras de ellos,

 La Iniquidad es transmitida al ser humano desde su concepción y se hacen (sic) más fuertes en cada generación, se robustece de maldición, pero que los padres tienen la potestad de establecer herencia de bendición para los hijos cortando estas raíces de iniquidad.

Debemos de entender que estamos marcando una generación futura a partir de hoy al romper estos ciclos de iniquidad, porque mientras estas raíces estén activadas en nosotros afectará nuestra vida y la de nuestras generaciones futuras.

Dios es un Dios de Generaciones y las iniquidades de nuestros ancestros seguirán en nosotros hasta que logremos cortarlas; estas raíces que constituyen el elemento oculto en nuestro ser, en nuestras emociones más íntimas y del apego que podamos tener con la realidad a la que estemos atado, cortando con estas iniquidades les damos así a nuestros hijos un futuro libre, un camino allanado, un destino profético que Dios nos ha heredado, le daremos las llaves que triunfen en todo siempre cuando ellos no activen estas raíces.

Es obvio que el aspecto “generacional” de toda esta enseñanza se basa en el segundo mandamiento del decálogo y unos textos más en Éxodo y Deuteronomio:

 …yo soy Jehová tu Dios,[1] fuerte, celoso,

que visito la maldad de los padres sobre los hijos

     hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

y hago misericordia a millares [de generaciones],[2]

a los que me aman y guardan mis mandamientos.

                   Éxodo 20:5 (cf. Deut 5:9)

 …¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso;

tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;

que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad,

         la rebelión y el pecado…

que visita la iniquidad de los padres

         sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos

         hasta la tercera y la cuarta generación. (Ex 34:6-7)

 Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel,

que guarda el pacto y la misericordia

   a los que le aman y guardan sus mandamientos,

          hasta mil generaciones;

y que da el pago en persona al que le aborrece,

          destruyéndolo.  (Deut 7:9)

Aunque el idioma hebreo tiene varias palabras para “maldición”, estos textos no mencionan ninguna de ellas.  Dicen más bien que Dios “visita” los pecados sobre las sucesivas generaciones. El sentido principal de este verbo hebreo es igual que “visitar” en castellano. Su sentido básico es “preocuparse por”; la NVI lo traduce bien con “estar pendiente de” (Sal 8:4 “tomarlo en cuenta”; cf. Job 7:17). Dios visita la tierra y la riega (Sal 65:9). Muchas veces este mismo verbo hebreo significa visitar para salvar (Ex 3:16; 4:31; ¡el relato del éxodo! Cf. Gén 50:24-25; Rut 1:6), pero en otros textos, como los que acabamos de citar, significa visitar para castigar (Isa 13:11; Jer 5:9,29 hebreo).[3]

 Además, los textos básicos, en Éx 5 y Deut 20, no hablan de “iniquidad” sino de “maldad”, y Exod 34:7, que menciona  la iniquidad, la rebelión y el pecado (como sinónimos funcionales), no afirma que Dios los convierte en maldiciones generacionales sino que en su misericordia los perdona. ¿Cómo es, entonces, que Dios visita la iniquidad hasta la tercera y la cuarta generación, si ya la perdonó? La respuesta está en el concepto bíblico de la persona humana como ser social, en una solidaridad corporativa. La Biblia no conoce el individualismo de nuestro pensamiento moderno, de personas como entes en sí, independientes de la comunidad a que pertenecen. Entonces, la maldad tiene consecuencias morales y sociales sobre la familia y la sociedad, y en esas consecuencias Dios está “visitando” a su pueblo.

Es claro que estos pasajes no dicen absolutamente nada que podría significar “maldiciones generacionales”. No habla de maldiciones en ninguna parte, sino del amor y la justicia de Dios con que se preocupa por nosotros (“nos visita”). Ni mucho menos indica algo de un ADN programado con maldiciones de antepasados. Especulaciones de este tipo revelan una muy grave falta de respeto hacia el texto inspirado.

 Es obvio que estos pasajes no destacan la maldición de los malvados sino la primacía de la misericordia de Dios. Si las consecuencias del pecado se extienden hasta cuatro generaciones, el amor y la misericordia de Dios llegan hasta mil generaciones. Es posible que “cuatro generaciones”, más que una frase literal de una maldición matemática, sea un modismo para expresar las consecuencias del pecado sobre la familia y la sociedad.[4] De cualquier forma, “donde el pecado abundó [cuatro generaciones], la gracia sobreabundó [mil generaciones]”. Si existieran “maldiciones generacionales”, tiene que haber también “bendiciones generacionales”, y eso acumuladas sobre mil generaciones. El teórico ADN de esta teoría tendría que codificar centenares de pecados y muchos miles de bendiciones, y sin duda el saldo sería a favor de la bendición y las misericordias de Dios.

Para concluir, debemos mencionar que otros textos bíblicos refutan la idea de un castigo divino contra familiares inocentes. El mismo libro de Deuteronomio aclara que “los padres no morirán por los hijos, ni los hijos por los padres; cada uno morirá por su pecado” (Dt 24:16; cf. 2R 14:6). El profeta Ezequiel se opone enérgicamente a esta doctrina de castigos y méritos heredados e insiste en la responsabilidad personal de cada uno:

Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:

¿Qué pensáis vosotros, los que usáias este refrán sobre la tierra de Israel,

que dice: Los padres comieron las uvas agrias,

y los dientes de los hijos tienen la dentera?…

He aquí que todas las almas son mías;

como el alma del padre, así el alma del hijo es mía;

el alma que pecare, esa morirá.

Y el hombre que fuere justo, e hiciere según el derecho y la justicia…

éste es justo; éste vivirá, dice Jehová el Señor…

El que guardare mis decretos y anduviere en mis ordenanzas,

éste no morirá por la maldad de su padre;

de cierto vivirá…

Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre?

Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia…

el alma que pecare, esa morirá;

el hijo no llevará el pecado del padre,

ni el padre llevará el pecado del hijo;

la justicia del justo será sobre él,

y la impiedad del impío será sobre él. (Ezq 38:1-5,9,17-20).[5]

En conclusión: lejos de fundamentarse fielmente en la Palabra de Dios, la enseñanza de “maldiciones generacionales” es un abuso del texto bíblico. Es  otra especulación fantasiosa de algunos predicadores que no se cansan de inventar nuevas doctrinas para deslumbrar a su público y mantenerlos cautivos de sus aberraciones. Lejos de ser un mensaje fiel a la Palabra, es otro intento de manipularla, y manipular al público creyente.

Todas estas especulaciones contemporáneas plantean una pregunta muy seria: ¿en qué punto una simple enseñanza equivocada llega a ser una herejía?  ¿No será que tenemos que redescubrir el concepto y la realidad de la herejía?

 Es hora de levantar la voz de protesta contra estas novedades anti-bíblicas.


[1] Sobre el nombre “Jehová” ver nuestro artículo, “Yo soy el que soy”, 15 de junio de 2010. En este ensayo citaremos la versión Reina Valera, por ser ésa en la que se basa el concepto de maldiciones generacionales.

[2] Es claro, tanto por la lógica como por el paralelo en Deut 6:9, que la palabra “millares” aquí significa “mil generaciones”.

[3] En todos estos textos el verbo hebreo es PaQaD, “visitar”, aunque a veces la traducción no lo indique. En Jeremías 23:2 PaQaD se emplea primero de pastores que no “visitaban” a las ovejas (no se preocupaban por ellas), y después de Dios al “visitarlos” con castigo.

[4] Si hay un bisabuelo con bisnietos, las cuatro generaciones pueden estar viviendo simultáneamente. “Cuatro generaciones” parece significar “toda la familia”, los que están vivos en determinado momento.

[5] El capítulo 18 de Ezequiel nombra específicamente un gran número de pecados sociales e insiste en la práctica de la justicia y el bien social. 

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Tomado de Protestante Digital

¿Los pobres para el templo o el templo para los pobres? Por Carlos Scott.-

19 DE AGOSTO DE 2012

 

 Nos encontramos en el Templo de Jerusalén y es tiempo de la Pascua. Erael momento oportuno para traer ofrendas y diezmos. Jesús dice: “Tengan cuidado de los maestros de la ley…” 

A los maestros de la ley les gustan pasearse con ropas ostentosas, que los saluden en las plazas, ocupar los primeros lugares, apoderarse de los bienes de las viudas y a la vez hacen largas plegarias para impresionar a los demás (Mr. 12:38-40).

·  El primer tema que Jesús señala es la jactancia y figuración. 

La sociedad estaba basada en el prestigio y el honor. La figuración era imprescindible, estaba asociada con la riqueza y el poder. Estos religiosos participan de esa competencia por el poder y el prestigio.  Si bien la crítica de Jesús apunta a los religiosos, es un tiro por elevación a todo el sistema de honores y poder.
 
·  El segundo tema que Jesús señala es el deseo de enriquecerse y confiscar los bienes de los pobres 

Según algunos comentaristas los escribas cobraban a las viudas cuando actuaban como abogados para proteger sus derechos. Eran nombrados administradores y en esa ambición por acomodarse socialmente usan sus artes y ciencias para enriquecerse. Confiscan los bienes de los pobres, especialmente de las viudas.

·  El tercer tema que Jesús señala es que el templo se queda con el sustento de la viuda 

 Jesús se sentó frente al lugar donde se depositaban las ofrendas, y estuvo observando cómo la gente echaba sus monedas en las alcancías del templo (v41).
La escena probablemente se ubica en el patio de las mujeres donde hay cofres en forma de trompeta que rodean a los que adoran. Cuando uno insertaba la ofrenda por esa trompeta o cuerno, se producía una amplificación del sonido de las monedas rodando.

 “ Muchos ricos echaban grandes cantidades. Pero una viuda pobre llegó y echó dos moneditas de muy poco valor”  (v42). Jesús está mirando este procedimiento, llama a sus discípulos y les dice:  “Les aseguro que esta viuda pobre ha echado en el tesoro mas que todos los demás. Éstos dieron de lo que les sobraba; pero ella, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento”  (v43.44).

 Si atendemos lo que Jesús acaba de decir sobre los maestros de la ley (Mr. 12:38-40) se puede suponer que el humor y valoración de este acto por parte del Señor no ha de ser muy positivo . Podemos preguntarnos: ¿Cuál fue la motivación de la viuda para ofrendar? ¿Será para ser aceptada delante de los hombres y de Dios? ¿Será que buscaba la libertad delante de Dios mediante un sistema de cancelación de deudas? ¿Habrá sido guiada por un corazón totalmente desprendido y generoso?

 La carga interpretativa en cuanto a la generosidad que se ha puesto en este pasaje hace que leamos allí lo que no está .  La frase de Jesús, simplemente establece que la viuda puso comparativamente más que los otros .  Es notable que en las palabras de Jesús no aparece ninguna alabanza, ni destaca un sentido positivo del acto de la viuda.

Mientras  los demás ofrendan “lo que les sobra” , una parte insignificante de sus posesiones,  la viuda entrega el total, lo que le sirve para vivir.  ¿Pero es eso bueno, la hace mejor?

 Jesús la ve como víctima de un sistema de explotación y corrupción que contradice la ley.Lasviudas no debían dar las ofrendas sino recibirlas (Dt. 14:28-29, 26:12). Cuando esta mujer pone allí “todo su sustento” el objetivo de las ofrendas queda totalmente desequilibrado y desvirtuado.   Jesús no dice que esa viuda recibirá mucho, no anuncia su bendición ni su prosperidad .  La ve como una condenada a la extrema pobreza e inanición.  Es contrario al anuncio de las buenas nuevas de Jesús que privilegia la vida y la misericordia. Jesucristono aprueba a los maestros de la ley cuando se aprovechaban de personas tan frágiles y tan indefensas.  

·  El cuarto tema que Jesús señala es que se privilegia un sistema de acumulación antes que la vida. 

Las personas que interpretan mal este pasaje lo que hacen es exigir lo que establece la institución o el templo, pero no lo que dice Dios.  La verdadera mayordomía cristiana no está en alimentar un sistema de acumulación, sino en la preservación de la vida. 

·  El quinto tema que Jesús señala es la justicia, la misericordia y la gracia  

Este texto debe ser leído en el contexto de la teología profética y de misericordia de Jesús.  Hay diferencias entre ricos y pobres en el Evangelio,  y este pasaje bíblico lo destaca.  Los que tienen, deben expresar más cabalmente su generosidad. 

Recordamos al joven rico que se fue triste ante la demanda de Jesús (Mr. 10:22) y el ciego Bartimeo que se despojó de todo por seguir a Jesús (Mr. 10:50). Las mismas contradicciones las podemos observar hoy. Mientras los que más tienen muchas veces ofrendan con mezquindad,  muchos hermanos pobres son capaces de ofrendar sacrificialmente o dar hasta el último centavo.   Todos somos llamados a expresar la gracia y la misericordia. 

 Este texto también se proyecta como una crítica a todo sistema económico o gubernamental que impone tributos exigentes para los pobres, pero sólo recauda lo que les sobra a los ricos, y no los usa para compensar las desigualdades sino para alimentar a su propia burocracia . 

 Jesús sale del templo para no volver Mr. 13:1-2 y nos dice que no quedará piedra sobre piedra; todo será derribado. La hermosura del templo quedará tirada por el piso.

 Queremos afirmar que una iglesia renovada es posible y será la respuesta de Dios a los cristianos de gran Fe (Mr. 11.23-24).  Dios responderá las oraciones que piden un nuevo tiempo.  “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones” Mr. 11:17 

Varias personas se unieron a la petición de oración de una hermana quien pedía que, en la congregación, se orará por que el Señor interviniera en los problemas conyugales que tenía con su esposo; la problemática está por demás decirlo, el fulano estaba metido en lío de faldas.

Unas hermanas decidieron que además de orar podían hacer algo más, “como dice el versículo”¿???: a Dios rogando y con el mazo dando. Decidieron que la iban a hacer de detectives.

Poniendo manos a la obra pronto dieron con el susodicho, con las manos en la masa, bueno . . es un decir, porque en realidad las tenía en otra parte del cuerpo de la “abusadora”, “la quita hombres”. No,  si cuando las hermanas de la “congre” se deciden . . . Dios nos ampare.

Regresaron las “detectives” derechito a la casa de la hermana vilipendiada y le contaron: ¡ay hermanita, tenemos que orar mucho! ¡Tu marido trae un mujerón que no puedes competirle para nada! ¡No hermanita, que mujer, que bárbaro! Si ya decíamos que tenía que haber una razón (sniff, snifff, snifff), arrodíllate hermanita, hay que orar y ayunar . . .este es un desgraciado . . ¡pero qué mujer!

¿Ateos de qué Dios? La apología del ateísmo, a debate.- Tomado de Protestante Digital.-

Desde que comenzó el siglo XXI y, sobre todo, a partir del 11-S, se ha formado una tendencia creciente entre ateos que han pasado del anterior “pasotismo” del fenómeno religioso a la confrontación más fuerte.  La revista teológica Concilium dedicó recientemente un monográfico a este tema de actualidad  que permea la sociedad actual en muchos niveles.

Bajo el título  “¿Ateos de qué Dios?”, se presentan las convicciones que creyentes y ateos manifiestan.  La revista descubre que, aunque todavía hay prejuicios y malentendidos, hay más puntos de contacto de lo que se creía. Los editores del número han sido contrastados intelectuales, Solange Lefebvre (directora del Centro de Estudios de las Religiones de la Universidad de Montreal), Andrés Torres Queiruga (profesor de Filosofía de la Religión de la Universidad de Santiago) y Maria Clara Bingemer (profesora de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro).

 La serie de artículos destaca cómo ha renacido la “propaganda atea” en el siglo XXI , algo que parecía enterrado tras la caída de la URSS. Sin embargo, el “nuevo ateísmo” surge desvinculándose de relaciones políticas para aferrarse a la ciencia. Así, se reconocen cuatro figuras editoriales fundamentales:  Richard Dawkins, Sam Harris, Daniel Dennett y Christopher Hitchens , a los que podría agregarse  Stephen Hawking . La crítica atea a las religiones se ha convertido en un gran negocio que mueve millones en todo el mundo.

Incluso en internet es muy seguido el blog “Ateísmo para cristianos” que no pretende convencer sino presentar los argumentos ateos para que los creyentes los conozcan. Y lo mismo se puede decir de los grupos “escépticos” y racionalistas que impulsan el pensamiento racional siguiendo a Mario Bunge.

Estos autores –junto con otros- están librando una batalla contra lo que ellos entienden como la intolerancia, la ignorancia religiosa, el mito, la superstición y diversas formas de adoctrinamiento, mostrando que sólo visiones y comprensiones del universo de corte naturalista, irreligioso y ateo sirven para el avance de la sociedad.

A ello se agrega que el año 2009, con ocasión del bicentenario del nacimiento de Charles Darwin (1809-1882) tuvo lugar una gran cantidad de conmemoraciones que  en algunos casos se centraron en las funestas consecuencias de las religiones sobre la humanidad y la naturaleza. 

 Sin embargo, no todo es ataque a la religión. Hay pensadores ateos que reflexionan honestamente acerca de un ateísmo que puede vivirse y experimentarse como un tipo de espiritualidad , sin asumir una confrontación con los creyentes. André Comte-Sponville, un filósofo francés que se declara ateo, escribe un artículo en el que explica su postura, receptiva ante ciertos valores religiosos.

 EL DEBATE CIENCIA-FE 
Concilium ¿Ateos de qué Dios? 

  Muchas de las objeciones a la existencia de Dios proceden de ámbitos científicos.  El evangélico Alister E. McGrath, un ex ateo que estudió inicialmente Ciencias Naturales en la Universidad de Oxford y, a continuación, Teología Cristiana, de la que fue profesor, titula su aportación en la revista como “Los ateísmos de superventas. El nuevo cientificismo”. Para los nuevos ateos, el cristianismo representa un anticuado modo de explicar las cosas que pueden descartarse en la época científica moderna.

 
En una de las afirmaciones maravillosamente gratuitas que forma parte de su oposición contra la religión, Christopher Hitchens nos dice que, desde la invención del telescopio y del microscopio, la religión “ya no ofrece ninguna explicación de nada importante”.

El artículo finaliza con esta frase:  “Tal vez, una de las lecciones más importantes que debemos aprender del “nuevo ateísmo” es la importancia de que los científicos que están comprometidos religiosamente puedan y quieran defender y, sobre todo, explicar su fe a sus propios colegas” .

 ¿TEOLOGÍA IRRELEVANTE? 
Por su parte, Philip Clayton, doctor en Filosofía y en Teología en la Universidad de Yale y profesor de la cátedra Ingraham en la Claremont School of Theology, se pregunta: “¿Por qué debe evolucionar el teísmo en la Era de la Ciencia?”.

Una de las consecuencias de su trabajo es el descubrimiento de un consenso general en las universidades, donde mayoritariamente se considera que  los teólogos trabajan con creencias que tienen poco interés para el mundo contemporáneo ; conciben a Dios tan distante de esta era científica como irrelevante para las inquietudes contemporáneas.

Cuando los teólogos se defienden ante este juicio, suelen hacerlo de uno de estos dos modos: en ocasiones, apelan a la invencible autoridad de sus escrituras sagradas o sus credos. Probablemente, quienes están fuera de los círculos cristianos no disputen el derecho que tienen los teólogos a realizar esta apelación, pero no le conceden apenas relevancia en la cultura contemporánea.

Por otra parte los creyentes y los teólogos pueden apelar a sus experiencias subjetivas para dar garantías a lo que dicen sobre Dios. De nuevo, la gran comunidad intelectual está dispuesta a tolerar estas apelaciones como experiencias subjetivas, pero está menos dispuesta a admitir que sean indicadores de verdad o que deben ser adoptadas como algo normativo para los demás.

 El resultado evidente ha sido una notable “guetización” de la teología. Sus preocupaciones parecen cada vez más irrelevantes a la sociedad y a sus más urgentes desafíos.  Incluso muchos que aún se mantienen en la órbita de la iglesia, han comenzado a desarrollar una actitud similar sobre su propia tradición religiosa.

Así pues, aún cuando usen un lenguaje bíblico y de la fe y puedan haber tenido experiencias espirituales que suenan a cristianas, no opinan que ese lenguaje se oponga a la visión secularizada del mundo que han asumido por su educación, sus colegas y sus lecturas.  Todo un signo realmente grave de que la teología cristiana se ha hecho irrelevante incluso para los cristianos. 

“La iglesia como tal puede aún sobrevivir. Pero a menos que permitamos que nuestros conceptos de Dios evolucionen, de modo que afronten esta crisis de relevancia y hablen con más fuerza al mundo contemporáneo, la influencia de la Iglesia sólo puede ir mermando cada vez más”, concluye tajante Clayton.

 

Fuentes: tendencias21

© Protestante Digital 2011

El Vestido de la princesa Kate.- Por Esaú Islas Gómez.- Pastor

Nota aclaratoria: el nombre del artículo no es del autor, es una aportación mía para la publicación del artículo.

La justificación divina se basa en el carácter de Cristo. Dios ve en el creyente la justicia de Cristo, pero ve también las perfecciones de Cristo envolviéndolo.

¿Qué dice Gálatas 3.27?

“Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.”

El viernes 29 de abril, el mundo pudo presenciar por los medios de telecomunicación un evento fuera de serie: la boda real inglesa entre Kate y el príncipe William. El vestido que lucía la novia era hermosísimo, moderno y romántico que impactó al novio, quien al recibirla en el altar, se acercó discretamente y le susurró al oído: “You look so beautiful.” El vestido costó a los padres de la novia 400 mil dólares, y en alguien surgió la pregunta:
¿Es un buen precio para vestir a la esposa del futuro rey de Inglaterra?

Cuando creíste, fuiste bautizado (inmerso, envuelto) en Cristo, de tal modo que Dios te ve revestido de Cristo. El revestimiento es Cristo y la persona revestida eres tú. Dios te ve envuelto en las perfecciones de Cristo, envuelto en su justicia, por eso te declara justo. El cuadro de la BODA REAL pretende ser una analogía con la justificación: El vestido de la novia no es la novia, pero la envuelve y la proyecta ante los ojos del novio ataviada para la ocasión, además la reviste de la belleza propia del vestido: los materiales, la confección, el color, la forma, la textura. Estos atributos del vestido no los tiene la novia, pero al estar envuelta en él, se le adjudican y se le ve como un todo. Así el creyente en Cristo, Dios lo ve con las perfecciones y atributos de justicia de Cristo, entonces Dios percibe al creyente como olor grato, lo ve “tan hermoso” y lo declara justificado. Como el vestido a la novia, Cristo está unido a la persona salva, el costo fue mucho más alto, pero era el precio para vestir dignamente a la novia de Cristo, el Rey de reyes y Señor de señores.
Dios toma en cuenta el carácter de Cristo para justificar al que cree.

Este fragmento forma parte de la lección 2 “La Justificación” del curso de doctrina II que diseño e imparto en la iglesia bautista donde pastoreo. Si te parece bien, Rubén, mi querido hermano y amigo en Cristo, puedes publicarlo. Saludos desde Colima.

El siguiente video me lo hizo llegar mi hermano Esaú Islas, quien es pastor en Colima, Col.

ESTO MISMO LLEGARÁ A NUESTRO PAÍS!!! 

COMO RECIEN EMPIEZA, VAN A IR POR MUCHO MAS…

Muchos tienen dudas sobre cómo ver los derechos de las personas.
Debemos tener conciencia que nuestros derechos terminan donde empienzan los derechos de los demás.
Si tienen dudas sobre el matrimonio del mismo sexo tómense 5 minutos y vean este video.

 

(El siguiente artículo me lo envió mi hermano Víctor Pedroza y ahora  yo lo retomo para iniciar una escalada en este medio contra las recientes decisiones de la Suprema Corte de Justicia de legalizar la unión de parejas homosexuales y la adopción de niños por parte de ellas) 

MI MAMÁ SE LLAMA PEDRO

Dos leonas no hacen pareja. Dos gatos, tampoco. No pueden aparearse. Para ello tendrían que ser de distinto sexo y de la misma especie. Son cosas de la zoología. No es producto de la cultura hitita, fenicia, maya, cristiana o musulmana. Por supuesto no es un invento de la Iglesia Católica.  Muchos siglos antes de que Jesús naciera en Belén, el Derecho Romano reconocía el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer.

La palabra matrimonio como denominación de la institución social y jurídica deriva de la práctica y del Derecho Romano. El origen etimológico del término es la expresión “matri-monium” que deriva del latín “mater”, que significa “madre”, y “munium”, que quiere decir “función, cargo”, o sea, el derecho que adquiere la mujer que lo contrae para poder ser madre dentro de la legalidad.
La concepción romana tiene su fundamento en la idea de que la posibilidad que la naturaleza da a la mujer de ser madre quedaba subordinada a la exigencia de un marido al que ella quedaría sujeta al salir de la tutela de su padre y de que sus hijos tendrían así un padre legítimo al que estarían sometidos hasta su plena capacidad legal: es la figura del pater familias./WIKKIPEDIA
El matrimonio es la defensa, el amparo, la protección de la mujer que es madre, el mayor y más sublime oficio humano.  

Cada palabra tiene su significado propio.
Llamar matrimonio a la unión de dos personas del mismo sexo me parece como poco serio. Jurídicamente, un disparate. De carcajada. Que le llamen  “homomonio”, “chulimonio”, “seximonio”, lo que quieran; todo menos matrimonio, que ya está inventado hace tiempo. Nadie llama tarta de manzana a la que está hecha de peras. Lo curioso es que cuando dices cosas como estas algunos te miran como extrañados de que no reconozcas la libertad de las personas. Y por más que les dices que sí, que respeto la libertad de todos, que cada uno puede vivir con quien quiera, incluso con su perro, pero que eso no es un matrimonio, van y me llaman intolerante.

No sé  lo que harán los parlamentarios españoles a la hora de votar,  tal vez seguir el modelo argentino. Son políticos, no juristas. Votarán por razones políticas, no según Derecho. Las  consecuencias son graves. Si un varón tiene derecho a casarse con otro varón y una mujer a hacerlo con otra mujer, ¿le vas a  negar el derecho a un hermano a casarse con su propia hermana? ¿O a un padre a hacerlo con su hija? ¿No tienen el mismo  derecho? La sociedad se quiebra. Huele a podrido. Como , cuando la profe le preguntó a Pablito cómo se llamaba  su madre, el niño contestó: “Mi mamá se llama Pedro”  

Autor: R.P. José Carlos Areán, Capellán del R.C. Celta –  Vigo

Yo respeto a la persona en sí, y que cada quien viva su vida como quiera.